Métodos modernos de observación: radar y satélite
martes, 22 de mayo de 2001
Servicio Nacional de Meteorología
En las últimas décadas se han desarrollado algunos métodos nuevos tales como el radar y los satélites artificiales que han contribuido grandemente a los estudios de las condiciones atmosféricas y su predicción. a. RADAR: el radar ("radio detection and ranging") consiste de un transmisor que envía una señal electromagnética y de un receptor que recibe el eco de esa señal producido por algún objeto sólido contra el cual rebota la señal. El análisis de la señal recibida permite localizar el objeto que produce el eco y la forma de ese objeto. El eco de radar puede ser producido por un avión, barco, área montañosa o masa de tierra, etc. Un observador adiestrado puede diferenciar la señal de radar producida por un barco o un avión o una masa de tierra. Un resultado afortunado de la invención del radar, que no había sido previsto con anterioridad, es que las gotas de agua en nubes que están lloviendo producen también un eco de radar. Esto permite determinar la posición de las zonas de lluvia por medio del radar. Hoy día se están fabricando aparatos de radar diseñados especialmente para observar el tiempo. El radar se ha convertido en un instrumento importante de observación en la meteorología. El radar que se usa para estudios de lluvia tiene alcance en un radio de alrededor de 200 millas. b. SATELITES METEOROLOGICOS - El advenimiento de los satélites artificiales ha resultado de incalculable valor en los estudios atmosféricos. En las extensas zonas oceánicas o despobladas donde los métodos convencionales no permiten obtener datos atmosféricos, el satélite artificial ofrece información valiosa. El satélite ha tenido un impacto extraordinario en el estudio de los ciclones tropicales. El satélite tiene otros usos importantes de valor económico. Se usa, por ejemplo, en identificar la existencia de formaciones geológicas asociadas a recursos naturales minerales y como repetidor o trampolín en comunicaciones de radio y televisión. Inicialmente los satélites artificiales ofrecían solamente fotografías en blanco y negro de la distribución de nubes vistas desde grandes alturas. Adelantos recientes permiten obtener vistas a color. También se ha logrado colocar instrumentos de radiación en esos vehículos espaciales mediante los cuales se obtiene datos de la distribución de temperatura en la horizontal y también en la vertical. Se está trabajando en adelantos, que de ser exitosos, permitirían usar el satélite en combinación con instrumentos en tierra o flotando en globos por la atmósfera baja para mediciones de viento, temperatura, presión, etc. El primer satélite diseñado especialmente para estudiar las condiciones atmosféricas fue lanzado en abril 1, 1960, y fue llamado TIROS I. Eventualmente hubo 10 satélites en la serie TIROS. Fue suplantada por las series NIMBUS y ESSA-NOAA. Estas últimas se mueven en órbitas casi-polares de tal forma que pasan de norte a sur o sur a norte sobre la superficie. Los satélites de las series TIROS, NIMBUS y NOAA se mueven a alturas de alrededor de 900 millas y dan la vuelta a la tierra en alrededor de 1-1/2 horas. Desde esa a1tura una sola fotografía cubre un área terrestre de alrededor de 3,000 kilómetros en cada lado. Existe otro tipo de satélite, el llamado satélite sincrónico, que se mueve a una altura de revolución de alrededor de 21,000 millas. Da una vuelta a la tierra en aproximadamente 24 horas y como el período de rotación de la tierra es también de 24 horas, resulta que el satélite se mantiene más o menos en el mismo sitio con respecto a la tierra. Varios satélites sincrónicos que están localizados sobre el valle del Amazonas se usan para traer programas de televisión vivos de Estados Unidos a Puerto Rico y también se usan para observaciones meteorológicas. Desde esa altura el satélite obtiene una fotografía del disco terrestre completo. La información principal que se obtiene de los satélites es un cuadro de la distribución de nubes sobre la superficie. Ha habido que aprender a interpretar esas fotografías. Afortunadamente los disturbios atmosféricos tienen patrones de nubes organizados y distintivos que se pueden identificar. Los primeros satélites del tiempo enviaban su información únicamente a una o dos estaciones especiales receptoras localizadas en los Estados Unidos. Luego se desarrolló un aditamento especial que permite que ciertos satélites transmitan datos de nubes según los van tomando a su paso sobre la tierra. Esta transmisión puede ser captada por estaciones en tierra con equipo adecuado de recepción. A este sistema se le llama en inglés "Automatic Picture Transmission" (APT) , o Transmisión Automática de Fotografías. La oficina de San Juan estuvo equipada años atrás con ese equipo APT. En 1976 fue descontinuado y suplantado por un circuito especial de comunicación que trae fotografías de satélite desde el centro de procesamiento en Washington. Se reciben fotografías de satélite cada 30 minutos que cubren el área de interés para Puerto Rico.
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